domingo, 11 de octubre de 2009

Realmente... ¿Somos felices?



El ser humano está desconcertado, deambula sobre dudas, navega a la deriva, mendiga aprobación, desconfía de su hermano, enjuicia a su vecino, suspira por la palmada de su jefe, ansía prestigio social, depende desesperadamente de su pareja, recuerda el día de ayer, espera el de mañana, obvia el de hoy, busca blancos sobre los que arrojar sus conflictos, se cepilla las culpas de su chaqueta, se divierte superficialmente, duerme intranquilamente, ambiciona bienes, consume sin duelo, hace tratos con unos contra otros, aparca la empatía, refuerza el egoismo.CONFUNDIDOS, ESTAMOS CONFUNDIDOS...

¿Qué sucede dentro de nosostros, cual es el sentido de la vida?será que la felicidad está en los pequeños detalles, y q sin percatarnos de ello, nos perdemos en la inmensidad de la nada...

Quiero indagar más allá de lo que la vista me permite, en cualquira de las etapas, solemos caminar con temor por la vida, nos miramos en gafas ajenas, y culpamos de nuestros errores a los demás...si queremos sacar nuestro yo escondido de su guarida es preciso despertar, desperezarse, abrir completamente los ojos;observar el empinado camino...

Lo lógico es hacer que nuestra limitada existencia sea lo más placentera posible, xq para eso hemos venido a este mundo, para disfrutar de él, no para mortificarnos con él.Entonces...¿Por qué no elegir lo que queremos hacer para lograrlo?¿Por qué olvidamos que no debemos ni podemos cambiar a nadie, pero sí somos capaces de modificar nuestra percepción de los hechos?Está a nuestro alcance ser transparente, aparcar los convencionalismos, tratar de aniquilar lo que nos impide tener paz, y parece que eso no va con nosotros.No queremos despertar, preferimos estar adormecidos.Es mejor no nacer, hacer como que vivimos, disimular, ceder al viento nuestra voluntad.
En esta sociedad parece ser dificil ser auténtico, pero, en realidad, debería ser más fácil serlo que permanecer toda una vida con el disfraz de tu otro yo;es duro y triste convivir con ese intranquilo murmullo interior de creencias engañosas a la que nos hemos habituado, con esos miedos permanentes, que, sin ser consciente de ellos, nos van minando día a día.

Si estás dispuesto a trabajarte y a ser consciente de que frases tales como "Es imposible cambiar, morimos como nacemos", "las cosas son como son", son totalmente falsas, tan sólo con el hecho de proponértelo, comienzas a soltar negatividad y, a la vez, a desprender tanta energía positiva que va alcanzando a quienes quieren contagiarse de ella y, por otra parte, alejando de ti a los que no desean comprometerse a participar en este gratificante juego:

Los iguales se atraen.Límitate a ser quien eres:sereno, transparente y brillante.Cuando irradiamos lo que somos, cuando sólo hacemos lo que deseamos hacer, esto aparta automáticamente a quienes nada tienen que aprender de nosotros y atrae a quienes sí tienen algo que aprender y también algo que enseñarnos.

¿NOS OBSERVAMOS?

Indaga en ti sin temor, con integridad, con objetividad...¿perdemos tiempo en observarnos, qué es lo que pensamos, cómo nos relacionamos con los demás, como reaccionamos ante diferentes situaciones, como respiramos, como nos cuidamos o nos descuidamos psíquica y físicamente?

Observar nuestro cuerpo es un buen punto de referencia para saber cómo estamos emocionalmente, porque el cuerpo lo somatiza todo.Somos un todo perfectamente conectado y ensamblado, de manera que cuando algo falla en nuestra mente, surge el síntoma en nuestro cuerpo.Debemos ir a la raíz de nuestros conflictos, buscar los miedos con los que convivimos, las emociones estranguladas, los pensamientos desorbitados...realizar una limpieza completa de nosotros.

Una pausa en observarse, conduce a un estado de mayor consciencia, juicio y sabiduría, xq eso significa que has avanzado un gran trecho en tu encuentro, el decisivo, diría yo, para continuar con paso firme, sin dejarte arrastrar por lo que piensas automáticamente, sino por lo que, verdaderamente, ERES.
"Es el SER, yno el TENER, lo que debe dirigir nuestro destino, porque cuando se es y se vive en la consciencia ya se tiene todo"

Una vez que nos observamos, aprendemos tb a abrir los ojos ante las reacciones de los demás, no a juzgar, criticar, ni culpar, sino solamente a prestar atención a lo que ocurre a nuestro alrededor con las mismas buenas intenciones con que nos analizamos, practicando la compasión, porque todos somos el resultado de un cúmulo de circunstancias.

"Considera el comportamiento de los demás con la misma generosidad con que consideras el tuyo"

La mejor recompensa a este ejercicio de instrospección es el respeto que llegas a sentir por tu persona y, como consecuencia, el que obtienes de los demás, porque lo que piensas de ti es lo que proyectas en los otros.

INDIFERENCIA



Es no prestar atención de ningún tipo e ignorar por completo la existencia de otro ser, la indiferencia pienso q es el tope al q llego alguien por sus odios y rencores, o su falta de perdón, o un estilo de venganza muy dañino, con el que puedes afectar a alguien más eficazmente q si le insultaras, y al adoptar la indiferencia eres muy consiente, por lo tanto pienso que es una persona que ya tiene demasiado maltratados sus sentimientos y ha perdido sensibilidad, y no se da siempre por q esta persona es cruel y cínica, muchas veces es producto de un gran maltrato verbal, físico, o psicológico, que ha dañado todo sentimiento y agoto todo interés, así que es la consecuencia de algo que paso o que se hizo.Lo peor que alguien puede sentir por ti es la indiferencia... Porque si alguien te odia, es porque le has importado alguna vez.

Esperándote...


Aquí estoy sentado esperando, esperando a que? pues no se... a volver a sonreír, miro constantemente para atrás pero no te veo, y miro y miro, aveces sueño con llegar de noche y que estés esperándome en la puerta de mi casa, pero... solo me quedo soñando despierto... Esto no se ha convertido más que en un sin vivir y una agonía...

Nunca pensé agobiarme por esto, nunca pensé hechar tanto de menos a alguien, pero es así, y tengo miedo, miedo a mi mismo, quiero que estés conmigo, que me abraces y me sienta seguro de que sea cierto que quieres estar ahí y que lo dicho por ti no sea sólo palabrería que se la lleva el viento. Tengo la esperanza de que ese momento llegue, pero no por mucho pedirlo llegara antes... no quiero pedirlo, pues suplicar es forzar algo que probablemente no saldrá bien. En definitiva te espero aquí sentado, hasta que vengas...




Esto es como una prisión donde no hay nadie más que yo,
miro hacia el exterior; me pregunto que sucedió.
Ni luces, ni ruidos, todo es muy extraño;
mi cama está vacía, fría... ¿que ha pasado aquí?
Silencio, silencio...
sólo oscuridad... y este silencio...